Fallas en Transformadores de Potencia

Hay cientos de situaciones que pueden desembocar en la falla de un transformador, y pueden variar en cuantía y tipo, de acuerdo a muchas variables: como por ejemplo, si son secos o en aceite, si se trata de transformadores de baja o media potencia (industriales, comerciales o residenciales) o aquellos de alta potencia (transporte de energía).

Un transformador puede considerarse fallado, si después de presentarse la anomalía o evento, ya no puede entrar en servicio porque algunos de sus devanados ha presentado un cortocircuito o algunos de sus componentes o accesorios, ha sufrido un daño que no permite su reenergización. Esos eventos pueden ser fulminantes o presentes por cierto tiempo previo y finalmente terminan provocando la falla del transformador, al no hacer los correctivos necesarios.

Los eventos fulminantes o intempestivos tales como: sobretensiones por descargas atmosféricas o de maniobras, esfuerzos electrodinámicos de cortocircuito, falla de aislamiento, pueden provocar una descarga de alta energía en la parte activa e inutilizar el transformador. Lo que muy probablemente amerite su traslado al taller.

También existen problemas que pueden presentarse en un transformador, que terminan por convivir por un tiempo con el equipo, y si no se corrigen, a través del mantenimiento, pueden derivar en la falla del transformador. Por ejemplo: bajo aislamiento en los devanados por humedad, contaminación o envejecimiento, malas condiciones de la calidad del aceite dieléctrico, desperfectos en accesorios como cambiador de tomas, bushings, refrigeración y otros, fugas de aceite por empaques deteriorados, puntos calientes y sobrecarga, son situaciones típicas que pueden afectar la vida de un transformador.